Miguel Iribertegui Eraso

IRIBERTEGUI, ESCULTOR DE ALMAS

Perfil biográfico

El dominico Miguel Iribertegui Eraso nació el 8 de agosto de 1938 en La Aldea de la Población (Navarra.) Doctor en teología y licenciado en Bellas Artes, desarrolló su actividad docente en diferentes facultades y centros (Salamanca, Puerto Maldonado en Perú Segovia, Madrid, León…) Fue miembro fundador de la Academia Via pulchritudinis de Roma.

Miguel era músico, dibujante inspirado, escultor fértil, pero también poeta de altos vuelos y escritor de teología y filosofía desde los yacimientos de una erudición plural que no excluía prácticamente a ningún referente importante de la cultura.

Su obra escultórica es un universo abierto tanto a inspiraciones teológicas como a raíces hondamente populares. Fue un escultor como dice Amancio González, que utilizó la escultura como una herramienta poética, logrando una galería asombrosa de tipos y códigos estéticos de exuberante plasticidad.

El 7 de Noviembre de 2008, después de un tiempo de enfermedad, falleció en la enfermería que los dominicos de la provincia de España tienen en Villava (Navarra).

La producción artística

Amplia, pulcra y muy personalizada, en el conjunto más significativo se destacan los siguientes núcleos temáticos.1) Lo angélico, los ángeles, una de las obsesiones artísticas y teológicas de Miguel. 2) Todo lo referido al mundo de la Navidad (los legendarios Belenes que se ponían cada año en la Basílica de la Virgen del Camino, pero también la sagrada familia, los magos y otros grupos de la tradición) 3) el mundo de la Orden de Predicadores a la que pertenecía (la figura de Santo Domingo en diferentes versiones, así como otros dominicos y grupos de monjes). 4) el Universo de lo pastoril (figuras de pastores y rebaños) 5) La tradición, es decir las costumbres ancestrales y el patrimonio simbólico (principalmente de León referidos a la lucha leonesa, al pendón, a la soga-tira, pero también de otros patrimonios de tradición y costumbres) y 6) reproducciones de relieves realizados en la puerta de la Catedral de Oviedo, en el templo de Gorráiz (Navarra) y a propósito del X centenario de la fundación del Cister, para las monjas del monasterio de Gradefes (León).

Obra de Miguel son igualmente cerca de un centenar de dibujos y bocetos en blanco y negro y color en los que exhibe su maestría en el dominio del trazado y la destreza y finura del uso de aguadas.

Finalmente Iribertegui es un escritor de anchas miras, autor de una vasta obra que comprende ensayos sobre teología, arte, poesía, música.
Cumple a la perfección el perfil que siempre hemos definido bajo el título hombre renacentista.