Historia del mosaico y VI: la Edad Media

Por el Septiembre 30, 2016 en Historia del mosaico
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Entre los mosaicos de época románica figura en primer lugar los ábsides de santa María in Trastevere (1143) y san Clemente de Roma (1125) y su extraordinario mosaico pavimental cosmatesco. Técnica diferente del mosaico es el denominado “Cosmatesco“. El nombre deriva del artista Cosma, iniciador de una dinastía familiar que desarrolló esta manera personal de interpretar el mosaico perdurando en otras piezas litúrgicas como cimborrios, plúteos, pilastras, etc… Sus cartones presentaban formas geométricas de inspiración musulmana. Tales tapetes echados por el pavimento de la nave central con diseños sinuosos y desarrollos complejos. Revelan un gran sentido del color mezclado con una gran fantasía oriental y una variación contínua de los motivos ornamentales, con grandes discos de pórfido y serpentina. Las teselas eran aplicadas directamente sobre una lámina de mármol previamente rebajado el lecho, donde iban a ser embutidas.

El último período del renacimiento musivo en Roma está representado por los ábsides de santa María la Mayor de Jacobo Torriti (1294) y santa María in Trastevere de Pietro Cavallini (1295). Dos son los procedimientos manuales de la realización material del mosaico en la actualidad: el “procedimiento Directo” y el “procedimiento Indirecto“. El primero, es el que se ha utilizado siempre desde los romanos hasta hoy. El segundo, es que se usa en la actualidad, sin descartar el anterior.

Santa Maria in Trastevere

Santa Maria in Trastevere

Procedimiento Directo

El procedimiento Directo es el revestimiento superficial aplicado directamente sobre la estructura de la arquitectura. Formado de una amalgama de teselas de diversos colores, a modo de piel o tapete epidérmico, con la que se cubre y ornamenta cualquier muro. Las teselas deben aplicarse directamente sobre una capa de argamasa, denominada lecho o cama, de dos o mas centímetros de cemento, para que no ofreciera ninguna resistencia a las incrustaciones de las teselas.
El lecho generalmente estaba preparado de arena especial (puzolana), polvo de mármol, teja machacada, cal muerta y agua; masa que no debía ser ni dura, ni excesivamente líquida, más bien pastosa para que la tesela encontrara la cama donde adherirse. El trabajo musivario se hacía “in situ” y por jornadas, de manera que la argamasa no fraguara, ni se endureciera. La mayor o menor presión manual del mosaista obligaba al desplazamiento de la masa a medida que se realizaba el mosaico, lo cual producía inevitablemente unas ondulaciones de la masa, denominadas barrigas, solamente reconocibles por una iluminación rasante a la pared. No aludimos para nada, a los inconvenientes y dificultades de trabajar el mosaico de esta manera sobre el andamio, con riesgo de la vida del mosaista.

Procedimiento Indirecto

El segundo procedimiento Indirecto es el que se ejecuta cómodamente sobre la mesa horizontal del taller. Sobre esta mesa se coloca el diseño coloreado que se desea convertir en mosaico. Conviene que si el mosaico es de dimensiones grandes, se fraccione en partes o módulos los más cómodos para cuando llegue el momento del montaje sobe el lugar. Tiene que tenerse muy en cuenta que se trabaja de forma invertida, ya que puede acarrear serios problemas v.g. los rótulos deben ser escritos al revés para que se lean correctamente. Una vez dispuesto el dibujo sobre la mesa se colocan las teselas sobre él, poniendo siempre la mejor cara contra el papel. Este procedimiento indirecto brinda la posibilidad que una vez concluido cada uno de los módulos, permita hacer correcciones antes de echar el cemento.

Y como a todo estilo artístico le llega su final, al estilo bizantino y su manifestación más espléndida, los mosaicos, se fueron extinguiendo poco a poco hasta desaparecer por completo. Nuevos aires y nuevas formas de hacer arte, y planteamientos diversos, como el estilo románico, el gótico dejaran caminos abiertos a los artistas para que se cristalizen en pintura mural, en vidrieras, en retablos, en frontales de altar, en escultura funeraria, en tapices… formas y maneras varias que echaron definitivamente fuera de la basílica la técnica del mosaico.

Mosaico Basilica San Clemente

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