Historia del mosaico IV: la época romana

Por el Agosto 15, 2016 en Historia del mosaico
0
0

La Historia romana ha dejado constancia de esta técnica desde tiempos remotos. El gran historiador Plinio Cayo Secundo, el “Viejo”, en su obra Historia Natural hace una descripción de los diversos procedimientos del mosaico. Se manifiesta contrario a la moda y gusto del Imperio Romano y en pro de los ideales griegos. Nunca la pintura hubiera conservado su prestigio si el mosaico hubiera tenido antes la autoridad de que disfruta ahora. Menciona las diversas clases de piedra y de mármoles como base material para la confección de los. mosaicos. Entre los distintos “opus” o maneras de hacer distingue los siguientes. Toda la obra musivaria era conocida genéricamente con la denominación latina “Opus musivum“. Todos estos eran denominados por el vocablo latino “Opus”. El más pobre y rudimentario de todos era el “Opus Signinum“. Recibe su nombre de la ciudad de Signia. Consiste en un pavimento liso, con argamasa de polvo de ladrillo o teja romana en el cual antes de que endureciera, se incrustaban las teselas.

Mosaico en opus signinum procedente de la Casa de los Delfines de la Colonia Lepida Celsa (Velilla de Ebro, Zaragoza).

Mosaico en opus signinum procedente de la Casa de los Delfines de la Colonia Lepida Celsa (Velilla de Ebro, Zaragoza). (Foto: Roberto Lérida Lafarga 21/06/2008)

Implicaba la ejecución de la obra directa y artesal, no requería ningún dibujo. Las teselas de mosaicos se alineaban según un diseño geométrico muy elemental en un sólo color o diversos, punteados sobre la argamasa del pavimento (Lithostrotos). Sistema que podríamos compararlo con nuestros sencillos terrazos actuales.

Una variedad de esta forma rudimentaria, era el “Opus barbaricum” pavimento integrado de guijarros de piedra de río, o de playa, de diversas formas, relieves, grosores y colores. Esta deformidad del material para suelos al aire libre, o pavimentos en el vestíbulo de entrada de la viviendas, le concedía el carácter embrionario e imperfecto.

En busca de la perfección

Sistema más avanzado es el “Opus Tesellatum“. Se olvida la rudimentariedad del material primario y somero y se avanza a una perfección del sistema artístico. Se prescinde del uso del guijarro o canto rodado, para sustituirlo por piedrecillas o mármoles de color, denominadas “Teselas”. Cada una de las piezas de mármol con que los antiguos formaban los pavimentos del mosaico. “Pavimento teselado” se denominaba el pavimento integrado por teselas. Las teselas o pequeños cubos de mármol para los mosaicos pavimentales había que cortarlas previamente. Este material por el hecho de que habían de ser incrustados en el lecho de argamasa, requería que cada tesela tuviera una forma cuadrada o rectangular en su frente, y forma de cuña en su sección a modo de “clavo” artesanal, con el fin de que la tesela irregular profundizara con facilidad en el mortero. Mientras que para los mosaicos parietales las teselas no requería esa forma alargada y puntiaguda, bastaba solamente que el corte cuadrado o rectangular fuera igual en todas sus aristas. La regularidad de sus formas, a modo de pequeños cubos cuadrados o rectangulares, era la base material para los mosaicos parietales. Este procedimiento era el clásico mosaico compuesto de teselas de tamaño regular que se yuxtaponen una junto a la otra, unidas por la argamasa para formar un todo compacto. Las composiciones geométricas que se realizan con este procedimiento son generalmente formas rectangulares, cuadradas, para formar grecas, orlas, bandas decorativas. No podía entrar la forma curva porque no se adaptaba a las escenas figuradas.

Mosaicos en opus tessellatum polícromos (54 x 58 cms cada uno) procedentes de la Villa Fortunatus (Fraga, Huesca). Museo Provincial de Zaragoza. (Foto: Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

Mosaicos en opus tessellatum polícromos (54 x 58 cms cada uno) procedentes de la Villa Fortunatus (Fraga, Huesca). Museo Provincial de Zaragoza.
(Foto: Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

mosaicab

De las telelas cuadradas a las irregulares

Una variante formal de la obra en teselas es el “Opus vermiculatum“. La distinción del anterior procedimiento radica en que las teselas son irregulares, no solamente cuadradas y rectangulares, sino que admite todas las formas posibles. Esta característica irregular concede al artista plena libertad para organizar la composición musivaria en todas las direcciones posibles, incluidas las formas circulares. Este sistema técnico permite al mosaicista ejecutar cualquier tema figurativo (emblemata) por muy complicado de líneas que fuera. Las diversas teselas adoptan los contornos más variados: triangular, trapezoidal, romboidal, en forma de cuña etc… pudiéndose realizar en cualquier línea curva o sinuosa. La aplicación de este nombre a la técnica musivaria resulta de las formas sinuosas, curvas, contracurvas y recovecos que hace el gusano al reptar por el suelo. El gusano, como todos los reptiles, siempre camina rozando la tierra con el vientre. Esta sutil denominación define gráficamente este procedimiento musivo.

Opus vermiculatum Palazzo Massimo alle Terme

Opus vermiculatum Palazzo Massimo alle Terme

La fusión de los dos sistemas, el Tesellatum y el Vermiculatum origina una tercera manera del mosaico denominado “Opus Alexandrinum”. El mosaista desentraña la posible dificultad de un complicado mosaico mediante esta técnica intermedia. El primero era usado para el relleno, mientras que el segundo seguía los contornos curvilíneos.

Un último procedimiento es el “Opus Sectile“. Es aquel mosaico que está integrado de planchas geométricas de mármol de muy diversos colores y yuxtapuestas, acostadas una contra otra y encajadas entre sí. Técnica muy apropiada para pavimentos, zócalos y rodapiés. Los diseños deberán ser muy sencillos para que el despiece de las partes sea como un puzzle de muy fácil acoplamiento. Mosaico que admite una gran variedad de tonalidades cromáticas de mármol. Mas que a un mosaico, se asemeja a una taracea. El nombre de “sectile”, que define el procedimiento, deriva del verbo latino “Seco, as, are”, que significa cortar. La denominación procede de las múltiples posibilidades que tiene la materia marmórea a ser sometida a la máquina cortadora para obtener cualquier forma.

opus sectile (325–350 AC) from the Basilica of Junius Bassus en el Valle Esquiline, Roma

opus sectile (325–350 AC) Basilica of Junius Bassus en el Valle Esquiline, Roma

Esta nomenclatura descriptiva de las diversas técnicas musivas pasa a través del ejercicio de la profesión de los mosaistas y se repite en las diversas regiones a donde se extendió el Imperio Romano.

A Hispania se trasmitió como a una parte más del Imperio, llegando a Ampurias, Bárcino, Tarraco, CesarAugusta, Pompaelo, Cartago Nova, Emérita e Híspalis.

En esta última ciudad recoge la tradición hispano-romana de arte del mosaico.

Siete siglos después de la formulación de los diversos sistemas de hacer el arte musivario de Plinio el Viejo, lo recoge san Isidoro en sus Etimologías aunque sumariamente en época visigoda.

Esta publicación es un extracto del artículo Historia del Mosaico escrito por el artista Domingo Iturgaiz, uno de los participantes de la muestra Bellezas Habitables.

Continuará en breve con el capítulo:

Historia del mosaico V: el origen del cristianismo

Sobre el autor

Bellezas HabitablesVer todas las entradas de Bellezas Habitables

0 Comentarios

Añadir comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*